Cuando la realidad supera la ficción: 10 consejos para crear en tiempos de pandemia

La situación que vivimos actualmente está dando mucho de sí.

Son tiempos de infortunio, malditos y desesperantes, que alimentan nuestra necesidad de crear y de expresarnos. Pero, ¡ah, amigos y amigas cre@ctivos!: Todos sabemos que, por mucha necesidad interna que experimentemos, no siempre nuestras manos o nuestras ideas nos acompañanan.


Por todo esto, he decidido realizar este post. Por si algún compañero creativo y activo en la red lo encuentra y le resulta útil. Vosotros, lectores interesados en las artes más modernas y las más antiguas, sois mi inspiración.


1-Comprueba y asegura tu bienestar, al menos unos mínimos. ¿Has dormido bien? ¿Te sientes cansado o dolorido todo el día? ¿Tienes hábitos alimenticios sanos?

Contrariamente a la imagen que la figura del artista romántico ha generado los últimos siglos (aquel marginado social que linda entre la locura y la genialidad y que extrae de su sufrimiento el néctar de la sabiduría y la originalidad que son la esencia divina de su obra), una persona crea más y mejor cuanto mejor se encuentra. Es cierto que en momentos de necesidad emocional el arte es un gran aliado que nos permite exorcizar nuestros problemas y lidiar con nuestras emociones de una forma no destructiva, catártica y resiliente, y es por ello que sus beneficios terapéuticos son explorados a través de disciplinas como el arteterapia para mejorar nuestras vidas. Porque los lenguajes artísticos pueden ser el vehículo que nos transporte por el tránsito de una vida dolorosa o una herida profunda hacia un nuevo puerto más ligero, diferente o más amable con nosotros mismos. Pero no hemos de estar mal para crear, el autocuidado es básico en toda salud, incluyendo la creativa.


2- Si pretendes crear, hazte un favor: libérate del juicio. Los juicios internos hacia nosotros mismos y hacia nuestra obra personal no ayudan a la hora de crear. Hay quien asegura que la presión le ayuda a trabajar, pero ¿acaso no vivimos ya en una tensión constante? Habitualmente, encontrar un espacio relajado donde la mente no entre a juzgar tu talento o tus ideas, el resultado, la praxis, etc... es uno de los mejores abonos para la creatividad y el autoestima, fundamental para poder disfrutar del proceso. Así que ya sabes: cuídate también de tus propios pensamientos y date un respiro.


3-Recuerda: siempre es un buen día para crear. Siempre, truene, llueva o nieve. Crear es interpretar, algo que realizamos constantemente de forma inconsciente. Es el proceso corporal y emocional más parecido al acto de soñar, y si nos liberamos también de las expectativas podremos fluir sin problema, aunque nuestra obra nos parezca insulsa o carente de sentido ese día o en ese momento. En mi tierra tenemos un dicho: Tota pedra fa paret. ¿Y qué significa esta frase? Pues literalmente que Toda piedra hace pared, es decir, todos nuestros esfuerzos contribuyen a construir algo más grande para el mañana, incluso aunque nos parezcan insulsos en un momento determinado o inútiles. Así que no te desanimes si sientes que no tienes fuerzas, o que no hay nada hermoso u original que plasmar hoy, deja de juzgar y lánzate al disfrute que te genera crear, liberar esa energía que bulle en tu interior y que reclama tu atención. 


4-Crea o encuentra tu santuario creativo. Hay quien prepara metódicamente un espacio minimalista con sus objetos fetiches para la creación (bolígrafos de una marca concreta, hojas alineadas, un lienzo de una tela específica, con iluminación baja o natural, a la luz de las velas...) y hay quien reina en el caos sensorial para poder fluir con mayor disfrute. Todo depende de la persona y el momento, así que el consejo es: obsérvate y observa tu entorno. ¿Estás a gusto para crear? ¿Necesitas un espacio más diáfano o la sensación de vacío te agobia y prefieres sentirte acompañado por tus libretas antiguas? ¿Sacarás esa caja de fotografías encontradas en mercadillos para estimular tu imaginación? Es tu momento y tu lugar, disfruta. 


5-¿La realidad te supera? ¡Dale la vuelta a la tortilla! Ante todo, si te encuentras en una situación de ansiedad o ves que te falta aire al respirar, no dudes en contactar con un profesional para que te acompañe en ese momento delicado y te ayude a crear herramientas para sobrellevar la situación que estamos viviendo. Creativamente hablando, he diseñado las APC (Sesiones de Acompañamiento del Proceso Creativo) expresamente para poder acompañar, de forma individual y personalizada en sus procesos de creación, a toda aquella persona que lo desee solicitar. Y también está la opción que te propongo de darle la vuelta a la tortilla. Si ves que te agobia la situación que estamos viviendo hasta un punto que sientes que ahoga tu creatividad... ¡utiliza esa misma sensación para crear! ¡Cuenta tu historia! Convierte el veneno en medicina con tus propias manos. Si no te gusta el resultado, recuerda: no es momento de juzgar ni de editar. Desconecta y ámate a ti mismo permitiendo que las emociones sean canalizadas a través de un relato, una poesía, un cuadro, una ilustración... 


6- Inspírate. Lee poesía de tus autores preferidos y empápate de ellos antes de escribir. Lee párrafos de tus novelas preferidas, observa detenidamente la obra de otros autores, de pintores que te llegan al alma e intenta identificar qué te estimula o llama la atención en ese momento de su obra. ¿Son los temas? ¿La cadencia? ¿Lo que te transmite su paleta de colores? Y emúlalos, reinterpreta su obra a tu estilo. Crea homenajes, versiones o  intenta encontrar tu estilo a partir del suyo. Tranquil@s, todos somos únicos en nuestra creatividad.


7- Si pese a todo no encuentras ideas que te atraigan o que desees plasmar, aprovecha ese sentimiento y exprésalo. Cuenta lo que te pasa. Permite que las energías que te atascan fluyan. Puedes crear un diario creativo para el día  a día o para escribir o dibujar en él cuando te apetezca, descargando en él tus frustraciones y los procesos que imaginas pero no tienes fuerzas para realizar hoy. Una buena libreta de ideas es  siempre aconsejable tener. Yo tengo varias, una siempre en la mochila del trabajo, otra en el bolso y otra en la repisa de la mesita de noche. Podrás recurrir a ellas también cuando te quedes sin ideas, con lo cual es imprescindible que anotes en ellas también cuando te encuentres bien o en el día a día, si hallas algo que te llama la atención. Dos conceptos, dos imágenes, un símbolo... lo que sea.


8- Visualiza el color verde. Un amigo poeta me contó hace tiempo (no sé si es cierto o no) que en las bibliotecas árabes se tenían paños verdes color oliváceo para descansar la vista entre tanta lectura. Me pareció una idea fascinante y me cautivó mucho, así que intenté adaptarla a mi vida y busqué paños verdes y trozos de tela oliváceos que me diera gusto contemplar. También sirven las imágenes de fondo de escritorio en tonos verdes o representativas de entornos naturales.


9- Conecta con la naturaleza. Si bien el paño verde tiene su eficacia, como pintora  y poeta amante de los entornos naturales y la vida en el campo, encuentro especialmente reparadora la conexión con la naturaleza en todas sus formas posibles ( a través de la horticultura salvaje, la jardinería, la cocina, el turismo natural o los paseos por las montañas y valles). Ésta tiene cualidades terapéuticas infinitas y por estudiar todavía, y en mí genera una catarata de imaginación a poco que pretenda o no crear. Puedes trasladarte a la naturaleza o realizar alguna actividad de conexión natural para calentar tus motores creativos de una forma que aúnes la relajación sensorial del color verde, la inspiración en algo que te evoque deleite, y el valor terapéutico intrínseco de nuestro hogar ancestral. Sin embargo, si la naturaleza no es tu verdadera cuna de bienestar y tus preferencias son otras (hay quienes prefieren un paseo por una concurrida ciudad y una parada fortuita en un café para tomar notas, por ejemplo), adelante. Da rienda suelta a esos lugares y prácticas amables contigo mismo que permiten a nuestra niñ@ interior volver a ser un buscador de detalles importantes para narrar lo que siente y lo que desea transmitir al mundo. 


10- Si pese a todo, sigues sin fluir: échate una siesta. Apunta los sueños que tengas. Pesadillas, flashes, imágenes que recuerdes... son ideas que podrán servirte para crear cuando te sientas mejor o cuando sea el momento. Podemos crear todos los días, pero también hemos de respetar nuestros propios tiempos y procesos personales,  y no es una obligación o un deber el ser una persona creactiva constantemente. Disfruta todo lo que puedas de tu vida y del momento presente, y si eso implica parar un momento a descansar en vez de crear, o darte una buena ducha, disfruta de ello sin echártelo en cara. A veces las mejores ideas se tienen yendo a tirar la basura u observando las estrellas. No intentes controlar tu creatividad, confía en ella.


Si te ha gustado este artículo o te ha resultado útil, quisiera informarte de que estoy escribiendo un libro donde ahondo más profundamente en los temas que expongo en el post, y en el que hallarás más consejos. También estoy trabajando en un podcast llamado El Huerto Interior con Marta Tornero (escritora, redactora y editora de contenidos) y que pronto verá la luz. ¡Te mantendré informad@a través de esta web y de mi cuenta de instagram! @medicinecrafting



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